Rodearte de personas que puedan recibirte como eres, sin condiciones, es clave para crear una energía de prosperidad
El dinero no es solo una moneda de intercambio, es energía. Y como cualquier forma de energía, fluye mejor cuando estamos dispuestos a recibirlo sin resistencia, juicio o limitaciones autoimpuestas. Pero, ¿qué significa realmente estar abierto a recibir? No se trata solo de pedir más, sino de reflexionar sobre las barreras que hemos construido y empezar a disiparlas conscientemente.
Piensa en tu relación con tu cuerpo. ¿Lo juzgas? Si es así, estás bloqueando su capacidad de ser un receptor natural. Al cuidar tu cuerpo y conectar con él desde la gratitud, le permites ser un instrumento para recibir energía, posibilidades y, sí, dinero. El mismo principio aplica a las relaciones. Cuando juzgas a otros, cierras puertas. Pero si te permites recibir sin juicio, abres la posibilidad de conectar con personas que pueden contribuir a tu vida.
Ahora, vayamos más profundo. Reflexiona sobre esto: ¿Qué tipo de personas nutren tu vida? No se trata solo de quienes te apoyan materialmente, sino también de quienes te inspiran, te desafían a ser más y te recuerdan el regalo que eres. Rodearte de personas que puedan recibirte como eres, sin condiciones, es clave para crear una energía de prosperidad.
Otra pieza importante del rompecabezas es tu percepción del placer y la conexión. La verdadera intimidad no tiene que ver solo con lo físico, sino con la energía de honrar, gratitud, confianza, permisión y la vulnerabilidad de estar abierto a recibir desde diferentes fuentes, ya sea una conversación enriquecedora, un abrazo o incluso una idea inspiradora. Pregúntate: ¿Qué tan dispuesto estoy a recibir de los demás sin resistencia?
¿Cuáles son las personas que pueden contribuirte en la vida? ¿Cuáles son las que pueden nutrirte? Tal vez es hora de rodearte de quienes saben reconocer el regalo que eres, personas nutritivas que te inspiren y potencien tanto tus energías como tus creaciones.
También es esencial mirar más allá de lo visible. Hay energías que pueden contribuir a tu vida si estás dispuesto a notarlas y recibirlas. Cuanto más consciente seas de estas conexiones, más posibilidades se abrirán para ti.
Pregúntate también: ¿Qué es la ligereza en mi vida? ¿Qué conciencia hay aquí? ¿Qué sé yo de esto? ¿Qué requiero aquí? Hacer estas preguntas te permitirá tener más consciencia de tus elecciones y de aquello que realmente deseas crear.
Otra herramienta que puedes usar para crear más prosperidad en tu vida es la de seguir lo que es ligero para ti, Así que descartas todo aquello que se siente pesado en tu vida para darle paso a la ligereza.
Lo que sucede es que la ligereza es una guía para lo que está alineado contigo. Si algo te abruma o te resulta pesado, quizá no sea el camino correcto para ti. En cambio, la consciencia y la ligereza te indican un camino de más expansión y grandeza.
El arte de recibir más está en eliminar las barreras invisibles que hemos construido y abrirnos a lo que el universo está dispuesto a darnos. ¿Y si confías en tus percepciones y te rodeas de aquello que nutre a tu ser? ¿Estás listo para recibir?